| Los derechos humanos son estándares básicos que garantizan la dignidad y la igualdad de todas las personas, y se han consagrado a nivel internacional en documentos fundamentales como la Carta Internacional de Derechos Humanos y la Declaración Universal de Derechos Humanos. El sector empresarial, a través de su actividad, puede generar un impacto muy destacable sobre ellos. En el balance positivo, crea empleos, suministra productos y servicios que las personas demandan y proporciona ingresos fiscales al Estado. En el lado negativo, sin un compromiso de protección de los derechos humanos y su implementación a través de los procedimientos, sistemas y mecanismos necesarios, pueden surgir grandes transgresiones, como condiciones laborales precarias con salarios de pobreza, instalaciones de trabajo peligrosas e insalubres o el despojo de las tierras ancestrales de los pueblos indígenas para la explotación de sus recursos físicos. Con el objetivo de paliar las posibles vulneraciones, las empresas en España están obligadas a publicar anualmente un Estado de Información No Financiera. Un requisito que en los próximos meses se verá refrendado por la nueva legislación europea que se está terminando de perfilar, y que obligará a todas las compañías a conducir procesos de debida diligencia. Este próximo cambio implicará que muchas corporaciones deban hacer ajustes en sus sistemas de gestión de riesgos y en la manera en que informan sobre estos y sus impactos. Bajo este paraguas, en ECODES hemos querido poner en valor el expertise que venimos adquiriendo desde 2016 como analistas del Corporate Human Rights Benchmark (CHRB). Para ello, hemos realizado el primer estudio sobre empresa y derechos humanos centrado en el IBEX 35 a partir de la metodología de este procedimiento. De este modo, hemos examinado la calidad de los compromisos relacionados con derechos humanos, la responsabilidad de la gestión, la implementación de un sistema de debida diligencia, y de mecanismos de reclamación y remedio. |