La pobreza energética es una realidad al alza no solo en España, sino en toda Europa que conlleva graves consecuencias para la salud, la economía doméstica, la educación infantil y el medio ambiente. La crisis energética agravada por la guerra de Ucrania y las intensas olas de calor de este verano han acentuado el problema. El coste elevado de las facturas impide en muchas ocasiones que los hogares con bajos ingresos puedan cubrir sus necesidades básicas de energía, pero también representa una gran dificultad para las organizaciones del tercer sector que disponen de instalaciones o viviendas dedicadas a esta población, que ven incrementado su gasto en energía y se ven obligadas a reducir su presupuesto para acción social. Ante esta situación, hace tres años y gracias a la financiación del programa Erasmus +, pusimos en marcha GreenAbility, un proyecto que aborda estos temas mediante el aprendizaje colaborativo con otras entidades europeas: las italianas Fratello Sole y ENEA y la francesa Réseau Eco Habitat. Fruto del intercambio de experiencias y buenas prácticas en el asesoramiento energético a familias en situación de vulnerabilidad y en el acompañamiento las entidades sociales para mejorar la eficiencia energética de sus instalaciones, hemos desarrollado dos guías con las que buscamos empoderar a los agentes sociales de ONG con conocimientos ambientales para la gestión energética tanto de viviendas como de sus instalaciones y edificios comunitarios. Puedes acceder a ellas a continuación: |