Tras esta petición se esconde uno de los principales objetivos de Clean Cities: generar una red coordinada y estratégica que fomente la necesaria revolución del transporte, propugnando al mismo tiempo un futuro urbano más habitable y sostenible. Las ciudades son uno de los aliados más poderosos en el debate sobre el transporte limpio, y su política urbana representa una gran oportunidad para avanzar hacia una movilidad de cero emisiones. Por ello, esta iniciativa fija su vista sobre 15 urbes de 8 países: Madrid, Barcelona, Londres, Birmingham, Milán, Roma, Hamburgo, Berlín, París, Lyon, Bruselas, Amberes, Varsovia, Cracovia y Budapest. Todas ellas tienen un alto nivel de impacto, la capacidad de ser políticamente influyentes y el potencial de generar un efecto dominó para que sus políticas públicas se expandan a nivel internacional. Mediante su fortalecimiento, e impulsando a los responsables políticos a dar un paso al frente y adaptarse al momento, se enviarán señales claras para los responsables de la toma de decisiones en la UE. En este sentido, según una encuesta elaborada por el instituto de opinión pública YouGov para Clean Cities, una gran mayoría de los residentes en las ciudades seleccionadas quiere que los alcaldes den prioridad al transporte limpio, la vegetación y una mejor calidad del aire. Y es que hay que recordar que el transporte por carretera es una fuente importante de contaminación del aire que en conjunto causa más de 400.000 muertes prematuras cada año en Europa y contribuye a enfermedades crónicas que afectan prácticamente a todos los sistemas del cuerpo humano. También existe una creciente evidencia de que la contaminación del aire probablemente hace que las poblaciones sean más susceptibles a pandemias como la COVID-19. A su vez, nos queda menos de una década para limitar el aumento de la temperatura media global a 1,5°C, más allá del cual incluso medio grado aumentará significativamente el riesgo de inundaciones, sequías y temperaturas extremas. Aproximadamente una cuarta parte de todas las emisiones en Europa proviene del transporte. De hecho, en 2019 en España supusieron el 29% del total. Un transporte sostenible y accesible es fundamental para hacer que las ciudades sean más habitables, saludables y equitativas. Ya existen soluciones efectivas y generalizadas, sólo necesitamos la voluntad política para implementarlas. La reasignación del espacio público para caminar, andar en bicicleta y zonas verdes, así como invertir en transporte público y movilidad cero emisiones, son todas formas en las que podemos crear un mejor futuro urbano en Europa. | |
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